febrero 03, 2009

Invidia y Némesis

La vida es el medio en el cual circulan nuestros impulsos intelectuales y corpóreos, impulsos que inician a partir de un instinto donde es revelado que el fulgor de nuestra existencia se desarrolla volviéndose más visible cada vez.

La tecnología avanza mas rápido que nuestros sistemas políticos y sociales; las grandes potencias cuentan con armamento nuclear o capaz de destruir 10 mundos, pero conservan sus cerebros de la edad de piedra.

Algunas religiones sostienen que Dios es el unico con el poder de la justicia, de la equidad sagrada, la venganza; "el que todo lo ve y lo resuelve". Nadie debe interferir en una revancha humana, si no es él. Ironicamente, conozco a muchos catolicos romanos apostólicos que toman en sus manos la equidad de alguna situacion incomoda hacia ellos, por decirlo de algun modo.

Ahora generalizando el ejemplo; siendo seres tan primitivos con tan altos egos y expectativas creados por el desarrollo de la tecnología (y la sensacion de ser un tipo de "dios" que esto crea) estamos llegando al punto de la auto destrucción. En todas las escalas el ser humano alcanza ese punto en el que pende de un hilo su existencia. Lo ha alcanzado antes; y lo volverá a hacer (das schweste gewicht, véase mi post anterior).

Por ejemplo, cuando alguien me pisa accidentalmente, me dan ganas de regresarles el pisotón simplemente por el dolor que me causó su desprecavido caminar. Ahora, racionalmente eso no me va a quitar el dolor en mis pie, ni le hará a la persona que me pisó entender que no debe pisar nunca más (fue un bruto accidente). Lo que hará es que en mi mente sienta que el dolor ejercido sobre mis pies a causa de otra persona, fue igualado y por ende ya no tengo resentimiento hacia esa otra persona, se que le duele igual que a mi. 

Entonces, ¿Hasta donde nos produce placer el hecho de la venganza?, esta claro que, algunas guerras se han suscitado por vengarse de hechos acaecidos al bando vengativo; y está claro que otras guerras estan siendo disfrazadas de venganza solo por intereses comunes (ya no esta de moda en las guerras haber sido provocadas por venganza, la politica se dio cuenta que hay mejores cosas por las cuales luchar; como petroleo, gas, energia... y claro, como nosotros somos los primitivos, nos la disfrazan de venganza por un mal horrible; a lo cual, con la sed de justicia creada, se aprueban guerras como la de Irak y todo en lo que E.E.U.U. ha estado haciendo ultimamente).

Según un equipo de científicos suizos de Zurich; se ha comprobado que es una experiencia mucho mas satisfactoria de lo pensado.

Cuando una persona castiga a otra, se activan los mismos circuitos cerebrales que se activan cuando vemos a una persona a al que deseamos desde el punto de vista sexual (tras un intenso analisis con escaners de emision de positrones, éstos revelaron clara actividad de los centros cerebrales(disculpas científicas si transcribí alguna barbaridad médica), las zonas estriadas; vinculadas con el disfrute y la satisfacción).

Sin embargo, una cosa es la venganza y que ésta este muy ligada al placer y la conducta humana; y otra cosa es que promueva acciones repetitivas. Se ha concluido que es muy frecuente que estemos desquitandonos con otras personas sin que estas lo sepan o se den cuenta. La relacion entre actos de venganza directos e indirectos es de 1-100.

La famosa ley del hielo, no es nada sino esto. Una venganza a medias, donde el/los que la llevan a cabo, pretenden mantener un falso sentido de control, creyendo que su moralidad queda intacta y protegida (¿Ven porqué les digo que es simplemente estupido ponerse "mulas"?, eso lo hacen los niñ@s de 7 años....)

El problema es que esto no fomenta de ningun modo la busqueda de perdón, es una forma de darse tiempo para que su revancha sea mas completa (máquinas de matar, es lo que somos).

En internet, circulan páginas como http://www.thepayback.com/, y otros; donde contratas el servicio de venganza, o te dan tips para ejercerla por tu cuenta de manera express; arruinar la relación de tu exnovio con la nueva; enviar peces o flores muertos a domicilio, y la clásica tierra de panteón.

Según la doctora Beatriz Quintanilla de la U.P. de México, la venganza no es una reacción pura y aislada, ni pretende solo cobrar un mal  de manera proporcionada ya que, al llevarla a cabo, nuestra percepción ha sido alterada por más emociones que originan reacciones desproporcionadas al mal sufrido o del que creemos ser victimas. Esto se complica aun más, si están envueltos sentimientos como la envidia, celos u odio.

Cuando el odio está involucrado, no solo se desea afectar al otro, si no destruirlo. 

Un estudio en la revista Nature indicó que en el mundo animal se toman represalias en comunidades animales muy comunmente. Los individuos a menudo castigan a otros miembros del grupo que atacan sus intereses, lo que puede contribuir a educar a la progenie o a favorecer la cooperación. Animales como los elefantes marinos o las hienas, responden a un ataque con otro, pero estas represalias carecen del sentido moral que caracteriza a la venganza humana, mucho mas relacionada con la denominación "le daré una lección, aunque sea lo ultimo que haga".

A pesar de todo esto, somos los seres humanos los únicos que podemos rastrear enemigos, y castigarlos/asesinarlos por acciones pasadas.

También hay teorias que explican que quiza, la venganza como el ritual que conocemos pudo haber sido un acuerdo no escrito entre las antiguas sociedades, heredado y evolucionado como nosotros mismos. Acuerdo en el que se buscaba la proteccion interna de los clanes, pero propiciando la venganza y el ataque masivo a otros clanes extranjeros que buscaran dañar.

Es posible que estemos destinados (diría mas bien condenados), a una especie de repeticion eterna, de cadena en la cual experimentaremos palpablemente que el mundo un día volverá a ser un lugar no apto para convivir con la vida del hombre y otros seres vivos con los que hoy acompañamos nuestra existencia, tocaremos fondo una, otra y otra vez, hasta ese punto que mencionaba al inicio, donde simplemente dejaremos de existir para dar paso al inicio, de nuevo.

Extractos "muy interesante" p.p.60-64. Y ensayos personales. 

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